27 noviembre 2012

Libros y paisajes

Viajes y otros viajes

Antonio Tabucchi

Anagrama, 2012. Colección "Panorama de narrativas"
 
ISBN: 978-84-339-7832-5
 
267 páginas
 
17,90 €
 
Traducción de Carlos Gumpert
 

Rafael Suárez Plácido

En la “Nota del autor” del libro, publicado unos días antes de su fallecimiento, encontramos estas palabras agoreras: “Releo estos viajes que en cierto modo son las teselas del Viaje que he hecho hasta ahora.” Así es fácil tener la amarga sensación de que estos viajes son la antesala de ese otro Viaje que a todos nos espera. Y eso que en su mayor parte son textos publicados en revistas o periódicos italianos entre 1984 y 2009, y ya formaban parte del mapa de la vida de uno de los escritores europeos más populares de estos últimos veinte años, al menos desde que publicó Sostiene Pereira.
 
La pasión por los mapas le vino de niño, cuando buscaba los sitios de las novelas que devoraba en un atlas y terminaba embobado con las fotos que acompañaban a los mapas. El libro pretende ser una colección de imágenes editadas por el recuerdo de quien declara orgulloso: “Es que a fin de cuentas, he viajado mucho, lo admito.” Y le parece un privilegio porque “posar los pies en el mismo suelo durante toda la vida puede provocar un peligroso equívoco, el de hacernos creer que esa tierra nos pertenece.”
 
Ya el título nos avisa de que hay varios tipos de viajes. Podríamos hacer divisiones geográficas: Europa (Tabucchi es el prototipo del escritor europeo: italiano y comprometido con su país, aunque algunos piensen que fuera portugués por su pasión hacia esta cultura, pasión que nació en Francia, donde leyó por primera vez a Pessoa, aunque sus mejores amigos fueran griegos y españoles), Asia (en particular India y Japón), América (Brasil, México y Estados Unidos) y Australia; o idiomáticas, lo portugués, lo hispano y lo anglosajón; o literarias. Y aquí está el mayor interés de este libro: no hay lugar, paisaje o anécdota que no le evoque un recuerdo literario tan valioso como el espacio o personaje en sí. Esos “otros viajes” a los que se refiere el título se refieren a los que comenzaron en las páginas de La isla del tesoro, siendo un niño, o que continuaron de forma casi enfermiza en los versos de Pessoa, hasta el punto de que a Saramago le molestaba que no sólo aspirara a parecerse al portugués literariamente, sino que llegara a transformarse físicamente en él.
 
Son seis capítulos que reúnen más de cincuenta artículos, la mayoría muy valiosos y también muy subjetivos. Como botón de muestra, el que titula: “Kioto. Ciudad de la caligrafía” Comienza con un poema de Szymborska (una de sus poetas preferidas, a la que cita varias veces); continúa con una anécdota personal que da entrada a un comentario sobre El imperio de los signos, de Roland Barthes; una visita a varios de los famosos templos de la ciudad, entre ellos el Kinkakuji, el Pabellón dorado, que sirve para citar la novela de Mishima, cuyo estilo contrapone con el más sobrio de Tanizaki, lo que le lleva a visitar su tumba en uno de esos templos, lo que da pie a contar una anécdota sobre el ideograma que hay en la tumba, a todas luces incierta, pero que le sirve para dar una imagen de la diferencia que existe entre la forma de ser japonesa y la occidental.
 
Así es el libro: una colección de textos que nos sirven para conocer algo más del mundo tan diverso que habitamos, de algunos de sus escritores y del personaje central: el propio Antonio Tabucchi.