Los ensimismadosPaul Viejo
Páginas de Espuma, 2011
ISBN: 978-84-8393-092-2
136 páginas
14 €
En
Los ensimismados, Paul Viejo consigue algo casi imposible, que es renovar el recurso cada vez más gastado y cansino de la metaficción, desdoblando al narrador en crítico/comentarista de su propia narración, lo que da resultados memorables en el lírico y algo cortazariano "Sin salir de Marta" y en el cuento-homenaje a
Scott Fitzgerald "Una mirada irlandesa". Además, en el libro de Viejo -que tiene entre sus virtudes una prosa clara y concisa- encontramos delicadas miniaturas en las que en unas escasas líneas, en la breve descripción de una epifanía personal, hallamos el eco de una historia más compleja, de unas vidas que no se pueden resumir en un cuento, pero sí resplandecer, explotar en él y que justifican el subtítulo: “Una autobiografía confusa”. De lo que serían, a su vez, muy buenos ejemplos, los relatos "Derrapar", "Divinos detalles" o "Todos han vuelto".
Por supuesto, y más tratándose de su primer libro de cuentos, no todos funcionan así, y en algunos casos la filigrana se agota en sí misma, en su propio artificio, en una excesiva herencia libresca o cinematográfica y genera, a veces, la sensación de que “esto ya lo he leído o visto en otra parte”. Sin duda, tras
Los ensimismados, el reto de Paul Viejo es demostrar que, más allá de su notable habilidad técnica para los relatos breves o muy breves, es capaz de construir, interrelacionar y hacer crecer sus personajes en una narración más extensa. Pero que un libro de relatos contenga varios tan bellos y antologables como los citados lo justifica sobradamente como conjunto. Y por supuesto, los amantes de ese género a menudo injustificadamente anónimo y subterráneo no deberían perdérselo.
Ensimismada correspondenciaPablo Gutiérrez
Lengua de trapo, 2011. Colección "Serie Business Class"
ISBN: 978-84-8381-115-3
156 páginas
18 €
Ensimismada correspondencia es mi primera aproximación a la obra de Pablo Gutiérrez, que, además, ha publicado dos novelas,
Nada es crucial y
Rosas, restos de alas con una notable recepción crítica. Gutiérrez nos presenta a una serie de personajes aislados, solitarios, inactivos que no encuentran o ni siquiera buscan un interlocutor, una vía de escape. Puede tratarse de un joven que va en coche a la playa y evoca unos versos de
Gil de Biedma. O un oficinista que recuerda a su amante veinteañera. O un profesor de religión obsesionado por el porno. O una quinceañera hastiada que pasa la noche conectada a un chat erótico y charlando con sus tortugas. O, incluso, el propio
Juan Ramón Jiménez recibiendo cartas melosas, apasionadas, falsas, de una supuesta admiradora, una dama criolla de Perú.
En estos relatos donde la acción es mínima, y que en gran parte se reducen a la descripción de un estado mental, de una emoción, el verdadero protagonista es la prosa de Pablo Gutiérrez que posee una fuerza rítmica y un lirismo verdaderamente desusados. Quizás puede recordar al primer y mejor
Umbral de
Las ninfas o, incluso, al
Cela de novelas-poema como
Miss Caldwell habla con su hijo o
Mazurca para dos muertos, aunque en su temática no tenga nada que ver con ninguno de los dos. Sólo por paladearla merece la pena la lectura.
Esa potencia expresiva, no obstante, no oculta que se trata de un libro irregular en el que dos de los relatos, el pictórico "Ultramort" -que es uno de los mejores cuentos que he leído en muchísimo tiempo- y "Georgina Hübner, en el cielo de Lima", tienen mucho más calado que los demás. En el resto, Gutiérrez parece realizar una serie de variaciones sobre una misma situación básica, el personaje aislado, estático, y un único escenario; y en ocasiones funciona mejor -"Búsqueda.doc", "Virgen de las aguas"- y otras bastante peor, como en su "Conferencia", supuestamente dirigida a un público adolescente y que se diría, en realidad, la proyección de una mentalidad adolescente. Por encima de esas debilidades,
Ensimismada correspondencia ha sido, en resumen, el descubrimiento de un auténtico escritor. Y os aseguro que sus libros anteriores no tardarán mucho en caer en mis manos.
La familia del aireVV.AA. Edición y prólogo de Miguel Ángel Muñoz
Páginas de espuma, 2011
ISBN: 978-84-8393-051-9
480 páginas
29 €
CODA: Para el comentario del último libro, prefiero tomar unas pocas citas de sus protagonistas:
“
Hoy en día, cuando estoy escribiendo y me hallo en algún punto álgido o epifánico de mi texto, me viene a la cabeza un lector enemigo, uno de esos odiadores que dicen que hago metaliteratura y no sé qué otras clasificaciones más, todas tan estereotipadas. Y me digo: ¡Cómo le va a cabrear esto! La simple idea de que al odiador le voy a sacar de quicio me estimula de forma grandiosa, me ayuda a seguir adelante, a seguir creando.”
Enrique Vila-Matas.(¿Soy el único al que le divierten enormemente las puyas y pequeñas maldades que suele deslizar Vila-Matas en sus entrevistas?)
“
La identidad, o eso que antes llamaban alma, no es en realidad otra cosa que la memoria. Y si cerramos los ojos somos solo recuerdos y nada más. Cada cosa nueva que nos ocurre cae rápidamente en ese pozo de memoria donde va a mezclarse con todo lo demás, a veces hay reacciones químicas explosivas, otras el alma cambia misteriosamente de color.” Carlos Castán.
“
Escribí el libro, así suene a tópico, que a mí me hubiese gustado encontrar entonces en las mesas de novedades, un libro de cuentos escrito con algún desparpajo, con alguna valentía torera, que se jugase la vida en cada párrafo, literariamente incorrecto, irreverente con tanta norma establecida, un libro que supiera contarme bien un chaparrón de mentiras, para instalarme fuera del todo de la realidad. Es ahora cuando me lo pregunto: ¿cuántos lectores habrá por ahí afuera que busquen un libro así? No serán muchos, me temo.”
Hipólito G. Navarro.“A lo mejor suena muy exagerado, pero es que yo me veo los próximos treinta o cuarenta años de mi vida escribiendo (¡en serio!), así que, pensándolo de este modo, ¿cómo voy a preocuparme porque no se hable de mi primer libro?” Sara Mesa.(Si un escritor primerizo no es capaz de suscribir esta frase, debería cambiar de oficio. Inmediamente.)
La familia del aire.
Entrevistas con cuentistas españoles, editado por
Miguel Ángel Muñoz -conocido tanto por sus propios libros de relatos como por la impagable labor de difusión del género que realiza desde su blog
El síndrome Chéjov- puede utilizarse como manual de autoayuda para jóvenes aspirantes a literatos, como mapa de un género que vive un (secreto) auge y, sobre todo, como panorama de las filias, fobias, lecturas, recuerdos y muchas cosas más de algunos de los mejores escritores de nuestro país, desde consagrados como
Cristina Fernández Cubas o Enrique Vila-Matas a jóvenes valores en ascenso como
Iban Zaldua o
Mercedes Cebrián. No están todos los que son -y tal vez sea imposible que así sea-, pero, desde luego, vale la pena. No duden en recetárselo.
Nota: esta reseña se publicó parcialmente en
notodo.com